domingo, 22 de junio de 2008

Déjà vu

Mucha lucha con los delanteros, poco juego. Así fue el partido que empataron Natación y Huirapuca.
Sentí esa sensación cuando volví a la cancha de Natación en la tarde hoy. Su rival, en una tarde especial para el mate y los bizcochitos con grasa o una chocolatada caliente con churros, era Huirapuca. Y el árbitro, vaya coincidencia, Agustín Auad.
El año pasado, mismo escenario, mismos rivales, mismo árbitro. La misma ausencia: Gabriel Ascárate, figura del local, había sido convocado para integrar el plantel de Seven y no jugaba el partido. Partido mal jugado, con varios errores de ambos lados, decisiones equivocadas, un Tristán Molinuevo implacable con los kicks al touch y efectivo 100% en el envío a los palos, le dieron a los de Concepción la victoria. Una victoria trabajada, dura y sobre todo, con mucha presión por parte del público hacia el árbitro (hubo bronca sobre el final del partido por parte de los hinchas blancos, muy caldeado el ambiente) y un clima que no ayudaba a quedarse a ver un partido malo. Eso pasó el año pasado.
Deja vu. La Real Academia Española no lo tiene en su definiciones. Sí wikipedia que dice que es un palabra francesa como "algo ya visto".
Pues bien. Tenía la esperanza de que no sucediera lo mismo. Pero me equivoqué. Salvo en algunas pequeñas diferencias, el partido de hoy fue un calco: mucha, demasiada lucha de forwards, partido muy cortado, con muchos scrum (formación que le dio problemas a más no poder al árbitro), kicks posicionales de Tristán Molinuevo y comenzaron sacándose ventajas gracias a los penales de los aperturas de ambos equipos.
Las diferencias con respecto al año pasado: menos roces, la presencia de José María Núñez Piossek en Huirapuca y... nada más.
Perdón: sí hubo una muy grande. El partido comenzó con un minuto de silencio en memoria del juvenil jugador de CUBA, Juan Cruz Migliore, quien perdió la vida en el día de ayer jugando para su club.
El primer tiempo terminaría con la victoria parcial de Huirapuca por 6 a 3. Sí, producto de dos penales a 1.
No hay mucho que contar de un partido cerrado, donde las pocas veces que la pelota tuvo vuelo el juego se cortó por infracciones o pases malos dados. Aquí Huirapuca intentó darle otro ritmo al partido pero no pudo. Natación frenó bien las intenciones de su rival y atacó con sus delanteros, quedándose en la puerta del in-goal en un par de ocasiones. Allí defendieron bien los de Concepción. Y los envíos a los palos volvieron a ser fundamentales. Tanto de uno como de otro lado, sumaron para quedar empatados en 12 puntos.
Sobre el final, Molinuevo pudo darle la victoria a los del sur de la provincia pero su drop se fue apenas desviado.
Debido al enrarecido clima por el que iban dándose las acciones, el árbitro dio por terminado el partido, sacándose así un partido "chivo" cuando aún faltaban un par de minutos de descuento.
Insisto: la guapeza, y no daré nombres porque realmente no interesan, se mide en otras cosas en un partido de rugby. Hay algunos que todavía no entienden cómo es la cosa y ofuzcan desde y a la tribuna innecesariamente.
Por eso el piadoso silbato de Agustín Auad. Por eso me hubiera gustado, al menos, tomarme unos mates con bizcochitos o una taza de chocolate bien caliente con churros. Tenía las manos heladas.

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